El bruxismo consiste en apretar, rechinar o frotar los dientes durante el día o mientras se duerme. Puede ser leve, pero cuando es frecuente o intenso puede desgastar los dientes, dañar restauraciones y provocar dolor mandibular o dolores de cabeza.
Señales que conviene observar
- Dientes aplanados, astillados, agrietados o sensibles
- Músculos de la mandíbula tensos o cansados al despertar
- Dolor facial o mandibular y dolores de cabeza
- Ruidos de rechinamiento observados por la persona con la que duerme
- Daños repetidos en empastes, coronas o férulas
Pueden intervenir varios factores
El bruxismo no tiene una única causa. El estrés y la ansiedad pueden favorecer el apretamiento diurno. El bruxismo del sueño también se asocia con factores genéticos, el tabaco, el alcohol, la cafeína y ciertos medicamentos.
A veces puede estar relacionado con un trastorno del sueño como la apnea. Hable con un médico si el rechinamiento aparece junto con ronquidos intensos, pausas respiratorias observadas o una somnolencia diurna marcada.
La evaluación dental
El dentista comprueba el desgaste, las grietas, la sensibilidad y el dolor en músculos y articulaciones, teniendo en cuenta otras posibles causas. Un estudio del sueño no es sistemático, pero puede recomendarse si se sospecha un trastorno del sueño asociado.
Un tratamiento adaptado al riesgo
Una férula protege las superficies dentales, pero no trata todas las causas. Según los síntomas, la atención puede implicar a un dentista, un médico, un fisioterapeuta o un especialista del sueño.
- Identifique el apretamiento diurno y mantenga los dientes ligeramente separados en reposo
- Reduzca la cafeína, el alcohol y el tabaco, especialmente por la noche
- Mantenga un sueño regular y utilice métodos para controlar el estrés
- Use una férula a medida cuando esté indicada para proteger los dientes
- Repare los dientes o restauraciones dañados cuando sea necesario